jueves, 24 de mayo de 2012

MIS ABUELITOS



Ya ha pasado mi primera semana de practicas así sin darme cuenta,  el primer día fue duro,  muy duro, un choque fuerte de la teoría con la cruda realidad, todos los que hemos hecho el curso de TASS tenemos muy claro lo que hay que hacer,  lo que es correcto, el trato digno que se merece cualquier persona, y desde luego poco tenia que ver con el comportamiento de ciertas personas ya curtidas con muchos años de profesión que terminan deshumanizandose casi sin darse cuenta.  Fisicamente estan muy bien atendidos, eso no lo pongo en duda, pero animicamente eso ya es otra cosa. Mis dos compañeras y yo estábamos hundidas, al día siguiente hablamos las tres y les dije que en mi opinión  era seguro que no había posibilidad de que nos contrataran, a mi personalmente ya me daba igual lo que opinaran de mi como profesional, pero que iba a realizar mi trabajo como me habían enseñado, si no era la forma de trabajar de la empresa no me importaba, solo iba a estar unas semanas allí, pero durante ese tiempo iba a intentar que  los abuelitos tuvieran el trato que yo creo que se merecen. Mis compañeras estuvieron completamente deacuerdo conmigo.

 Y la verdad es lo que estamos haciendo, es increíble el resultado, los abuelitos están contentos y muy agradecidos y las auxiliares supongo que viéndonos a nosotros han debido recordar como eran al principio ellas y se han suavizado un poco, no mucho pero si un poco. En fin menos da una piedra....

Esta siendo una de las experiencias mas gratificantes de mi vida, cualquiera que me oiga pensara que estoy loca, paso todo el día entre pañales sucios de adultos, pero nunca me he sentido tan bien.

Los ancianos de la residencia son muy agradecidos,  y la verdad yo no estoy nada acostumbrada al agradecimiento, me he encontrado con tantas personas desagradecidas, en todos los ámbitos de mi vida se ha dado por sentado que lo que hago lo tengo que hacer porque es mi obligación y nadie nunca me ha agradecido nada de lo que he hecho, así que esta sensación es nueva para mi y desde luego es muy agradable, incluso los que no pueden hablar, te agradecen con una sonrisa o una mirada que los atiendas con cariño. Yo les hablo sin gritos, no como si fueran niños si no como adultos que son,  no me burlo de ellos ni de las cosas sin sentido que dicen, les cojo de la mano, les acaricio la cara, les doy su tiempo para comer, les beso y siento verdadera ternura hacia ellos y ellos me demuestran con cada uno de sus gestos y sus palabras que era eso justo lo que necesitaban.

En mi tiempo libre me voy al salón con ellos, les pregunto si me puedo sentar a su lado y conversamos un ratito.

El otro día acabamos cantando Maria de la O en el comedor, que risa!!! hoy he jugado al bingo con ellos, y por cierto la abuelita a la que yo ayudaba ha ganado, ayer una abuelita quería que me la llevara a casa conmigo, otras dos discutían porque tenían celos porque las dos querían que las paseara a ellas, otra se ha puesto a llorar cuando le he dicho que no volvía hasta el lunes, una de las mas "dificiles" se porta estupendamente conmigo, hoy cuando me he ido le he preguntado si podía darle un beso porque no la iba a ver hasta el lunes y la iba a echar de menos, y me ha contestado tu puedes darme lo que quieras, y me ha dado un abrazo de oso. He quedado con otra abuelita que el lunes me llevo todos mis productos de maquillaje y la voy a pintar porque esta enamorada de un abuelito y quiere que la vea guapa. Uno de los ancianos de la residencia es un actor, yo le pregunto por sus obras, sus películas y nos recita fragmentos de obras que ha representado, se siente tan feliz!!.

No soy yo sola la que hace esto, no voy de Teresa de Calcuta versión geriatría, ni mucho menos, mis compañeras Alicia y Cristina  hacen  exactamente lo mismo, no es un comportamiento forzado o planeado, es simplemente que nos nace tratarlos así,  no se si es debido a toda la formación moral y ética que nos dieron durante el curso o es por nuestro propio carácter, tal vez de seguir en esta profesión acabaríamos contaminandonos del ambiente general pero espero de corazón que no sea así, y que si finalmente conseguimos trabajo en alguna residencia no olvidemos las experiencias de estos días y todo lo que se puede dar a los demás con una sonrisa, un poco de cariño, o una caricia.

6 comentarios:

Paula - Canarias dijo...

eres mi "héroa", Isabel

Dorothy dijo...

He llorado leyendo esta entrada pensando la suerte que tienen esos abuelitos de tenerte a ti y a tus compañeras en prácticas cerca de ellos.

Un besazo

Manuel dijo...

El problema a veces no es la deshumanización, es la falta de personal. Muchas veces un@ auxiliar tiene que atender a 8 o 10 abuelos.

Seguro que seras increíble cuando tengas tu trabajo.

Besote

Elysa dijo...

Venga, Isabel, estoy muy seguro de que tú no vas a dejar de ser cariñosa con ellos por muchos inconvenientes que se presenten.

Besitos

Anónimo dijo...

Isa, ejemplo de persona sensible y humana donde las haya...
Pues mira que a mi me da tanta rabia que la gente sea desagradecida!!
Espero que a lo largo de estos años hayas percibido la gratitud que siento porque siempre estás al pie del cañón, para todos y para todo. Gracias por haberme escuchado, apoyado, por haberme hecho reír... y por haberme enseñado muchas cosas... Creo que tenemos formas de ser bastante parecidas, por eso nos entendemos tan bien. Un abrazo y olé por tu trabajo con tus abuelitos.. Laura

Meg dijo...

Eso se llama vocación y humanidad, ojalá todos la tuvieran, que insensibles estamos con nuestros mayores, que tantas evces nos han sacado las castañas del fuego...

Un besote!

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...