martes, 29 de noviembre de 2011

necesidad de control


Lo reconozco soy una persona que necesita tenerlo todo controlado, hago listas de cosas que tengo que hacer y si no las cumplo me frustro, tengo horarios, rutinas, planing que intento seguir a rajatabla, y que asombran a todo el que lo ve colgado en un corcho de mi cocina, sin llegar a ser una personas obsesiva-compulsiva, es cierto que esto me da una sensación de seguridad que necesito para sentirme bien.

Nunca me ha gustado perder el control de mi misma, creo que por eso pese a vivir los convulsos 80 no me tentó el tema de las drogas. Cuando hay problemas sin darme cuenta cojo las riendas, actuó, soy buena resolviendo crisis (no me refiero a esta económica que no hay quien la resuelva, jajaa) da igual que sean problemas mios, de mi familia, de un amigo que me pide consejo o de cualquier otro ámbito. Por supuesto eso agota, pero supongo que inconscientemente pienso que si no se hacen las cosas como yo las veo no se van a hacer bien, de broma siempre digo que solo hay dos formas de hacer las cosas, una es mal y la otra como las hago yo, jajajaja. Por supuesto es broma, precisamente  yo soy una persona muy autoexigente y siempre creo que no he hecho las cosas lo suficientemente bien. Por lo tanto no me creo para nada doña perfecta.


En fin que durante un tiempo pensé que esto se debía a que soy hermana mayor y como que imprime carácter,  ademas de que asumi responsabilidades mucho antes de lo que me correspondia por mi edad, pero  creo que esta necesidad de tenerlo todo controlado, todo planificado, sin lugar a la improvisación, esta forma mía, de acabar diciendo a todo el mundo lo que tiene que hacer( para nada hostil ni agresiva, yo no impongo, solo sugiero, aconsejo, busco soluciones y sin darme cuenta me acabo metiendo donde no me llaman),  la sensación de frustración e incluso depresión que me causa el encontrarme con situaciones que se escapan a mi control, bueno pues toda esta manera de comportarme debe venir de mi infancia, que no fue precisamente muy estable, debido al trabajo de mi padre y a su manera de ser supongo, un día estábamos aquí y otro allá, ahora nos íbamos tres meses a los pirineos y ahora sin previo aviso nos trasladabamos a Murcia. Nuestra vida daba la vuelta por completo en cuestión de horas Pero así de un día para otro, sin tiempo de prepararte. La verdad es que todo esto me producía una sensación de inestabilidad muy desagradable que todavía hoy recuerdo. Aunque es cierto que pese a esto mi infancia a sido feliz. Que psicoanalisis mas barato acabo de hacer, jajajajaja.

 He leído varios artículos sobre las personas que necesitan controlarlo todo, y la verdad aunque me pese me reconozco, ahora que ya he localizado el problema intentare dejar un poco de improvisación a mi vida, procurare controlarme y no intentar resolver todos los problemas del mundo mundial y sobre todo me prometo a mi misma dejar de decirle a todos lo que yo haria en su lugar. (ummmhhhhh me tendre que morder la lengua muy muy fuerte). Ay! no ya estoy otra vez.....hay un problema pués a controlarlo.... jajajaja. Si es que no tengo remedio...

Pego algunas cosas interesante que he leido sobre este tema en la red. (http://www.cristina-llagostera.com/recursos/articulos/article_base.php?id=59, http://www.psicologia-online.com/pir/la-necesidad-de-control-de-la-persona.html, http://www.portalesmedicos.com/blogs/Dukkha/note/2972/necesidad-de-control.html)

Es comprensible que todos busquemos cierto grado de previsión detrás de nuestras acciones, sin embargo, pretender anular cualquier peligro, situación negativa o desagradable de nuestra vida, resulta una estrategia equivocada pues la incertidumbre forma parte de la vida, de la realidad y no es algo que estemos en capacidad de controlar y entonces, mucho menos de alterar.
Cuando hablamos de la aparente “necesidad” de control, muchas personas quieren tomar decisiones tan sólo sabiendo que tendrán un absoluto control sobre los resultados de éstas, teniendo certeza de que por ejemplo no se equivocarán y con esto, muchas veces empiezan a planear sus decisiones al milímetro, dándose cuenta posteriormente de la enorme frustración de no poder controlarlo todo,

La persona con necesidad de control se siente amenazado, siempre que la situación no dependa de él mismo, o se desarrolle al azar, que otras personas decidan o que apliquen sus propios criterio. Se trata de personas muy disciplinadas que han reprimido los deseos auténticos sustituyéndolos por una lista de deberías, aunque inconscientemente sienten resentimiendo debido a la irritación que supone hacer siempre lo que otros esperan y no lo que uno desea.

A nivel psicológico, la persona tiene dificultades para relajarse, para controlar su preocupación, como si el andar constantemente preocupado le fuera a dar un mayor control.   Del mismo modo, la persona al presentar pobre tolerancia a la incertidumbre, vive temiendo que suceda lo peor, se enfoca de un modo excesivo en resultados negativos, vive pensando en situaciones posibles como si fuesen altamente probables, se siente vulnerable, inseguro, etc.    Además, a los sentimientos de ansiedad o tensión le acompañan muchas veces altos niveles de frustración, sentimientos de culpabilidad y tristeza pues no se llegan a sentir del todo satisfechos con su vida, soliendo ser muy críticos no sólo consigo mismos, sino con los demás.  

 Detrás de todo ello hay miedo a perder la capacidad de elección, a que los demás nos hagan daño, a sacar al exterior conductas que el individuo considera inapropiadas o reprochables, a perder los papeles. Por tanto, existe una tensión de fondo, un estado de alerta continua. 

La necesidad de control se acompaña de la necesidad de dominar al otro o la situación. En el caso de que este dominio se perdiera, entonces la persona sentiría un profundo malestar, probablemente se sentiría inferior, en cualquiera de sus formas, incapaz, poco deseable, poco competitivo, débil.  

Pero no toda intención de tener el control de las cosas es negativa.  Cuando un deseo de tener las cosas bajo control es moderado, esto suele conllevarnos a resultados óptimos.  Si por ejemplo organizo un esquema u horario de lo que me gustaría hacer durante la semana, y específicamente lo que quisiera hacer cada día, es más probable que lo haga, que si no me organizo un horario u orden para hacerlo.   Ahora que, si por alguna razón algo escapa a este control y no sale como esperamos, la pregunta es: ¿cómo me siento?   Si evalúo este suceso como algo horrible, posiblemente presente un nivel de ansiedad y estrés que esconda una falsa necesidad de control.

¿Como podemos superar la necesidad de control?

  • Reconocer aquello frente a lo cual tenemos un cierto control, un control moderado y diferenciarlo de aquello que no podemos en ningún sentido controlar.
 
  • Aceptar que no necesitamos tener un control absoluto de todo. Nadie se ha muerto por no tenerlo.
 
  • Reconocer que aunque nos gustaría tener certezas, no es real que pueda ser así pues las situaciones frustrantes o que escapan a nuestro control son parte de la vida.
 
  • Entender que lo ambiguo o incierto, no necesariamente es amenazante.
 
  • Reconocer que la preocupación excesiva nos perjudica llevándonos al cansancio, estrés, insomnio, irritabilidad, etc.  Además, esta preocupación excesiva no aumenta el control.
 
  • Tomar en cuenta las probabilidades reales de las cosas.
  • Reconocer todos los problemas que surgen de pensar que necesito tener un absoluto control.
  • Practicar un estilo de vida que combine actividades agradables, distractoras y relajantes disfrutando de ellas y como una forma de de manejo de la ansiedad y los síntomas físicos de ésta.
 
  • Crear un horario no sólo de trabajo, sino de tiempo libre, descanso y la práctica de un ejercicio o deporte 
 En definitiva hay que Soltar el control  y eso significa ser capaces de relajarse en el caos, ante la inseguridad o cada vez que las cosas no funcionan como esperábamos. 

Igual que hay un momento para agarrar las riendas e impulsarnos con nuestra voluntad, también hay un tiempo para rendirse y aceptar lo que nos viene dado. Para entregarse a la vida es necesario tener confianza en ella. En todos los procesos donde reina la incertidumbre el camino pasa por hacer todo cuanto se halle en nuestras manos, pero también por confiar en que el proceso y el espacio desconocido que estamos atravesando conduce a alguna parte.




5 comentarios:

Manuel dijo...

Hola Guapa:

Ya has dado un paso importante: Reconocer que eres controladora.

Hay que dejar a que la improvisación haga su parte. Un imprevisto a veces resulta ser agradable (casi siempre asociamos imprevisto a situación mala o triste).

También lo controlaba todo, nada se me escapaba....Hasta que llegaron unas personitas a mi vida....Todo cambió desde entonces.

Saludos

Anónimo dijo...

Isa, este post parece que haya sido escrito también por mi. Me identifico 100% con esta forma de ser,bueno, nosotras ya lo hemos hablado mil veces... Laura

mysmallhobbies dijo...

Leyéndote me sentía tan y tan identificada. Lo cierto es que soy muy resolutiva, y a veces mandona ;)
Es muy dificil cambiar o al menos eso creo, no ?
Besos
Emma

Elysa dijo...

Yo soy de lista y de planing, que luego pierdo, jajaja, y también me gusta controlar la situaciones que no a las personas, pero a base de "tortazos" he aprendido que a veces todo no está en mi mano ni puedo solucionarlo. La vida va poniendo todo es su lugar.

Besitos

bichoraro dijo...

bueno me alegra saber que no soy la unica que necesita tener las cosas "controladas". Un abrazo a los cuatro y gracias por vuestros comentarios.

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