domingo, 27 de febrero de 2011

UN FRANCO CATORCE PESETAS



Ayer por la noche, así de casualidad, porque la película que habíamos alquilado para las niñas en el vídeo club, Glu mi villano favorito, había terminado pronto, me puse a mirar que hacían en la tele, y vi que acababa de empezar el programa En Versión Española, estaban emitiendo Un franco catorce pesetas, la película habla de la vida de dos emigrantes españoles en suiza durante los años 60. No se si es una gran película o no, no soy experta en cine, ni en nada creo, jaja. Pero me gusto mucho por el tema que trataba, ¿quien no ha tenido un tío en Francia, Alemania o Suiza? De hecho en el pueblo de mi padre hay una familia cuyos hijos aun conservan el mote de "los suizos" porque sus padres estuvieron trabajando en Suiza durante esos años. Además es increíble la similitud de lo que sucedió con los españoles que salieron de su país a trabajar y lo que pasa con las personas que vienen a España a trabajar. La película desmonta una de las frases que mas he oído yo estos años "si pero cuando los españoles nos íbamos a trabajar nos íbamos con papeles y un contrato", no todos señores, no todos, muchos tuvieron que irse como turistas y para eso como se ve en la película llevarse una reserva de dinero para justificar en la aduana que era un viaje "de placer". Luego una vez llegados allí buscaban trabajo. Viendo esta película te das cuenta de muchas cosas, el choque que supuso para los suizos que llegaran grandes cantidades de trabajadores italianos y españoles, morenos, gritones, que gesticulaban, comían jamón y chorizo, bebían vino, y tiraban los papeles y desperdicios por el suelo. Los miraban con esa mirada que hoy en día muchos españoles miran a los inmigrantes que han llegado a nuestro país, con  recelo por no entender unas constumbre que les parecen retrogradas en el mejor de los casos. También es curioso ver como los niños de los españoles eran vigilados por la policía y obligados a escolarizarse, y el gobierno suizo les pagaba la escolarización, si el marido y la mujer habían venido a trabajar y se habían llevado el niño a Suiza no tenían con quien dejarlo mientras trabajaban y el niño jugaba por la calle, hasta que lo encontraba la autoridad y les obligaba a los padres a escolarizarlo. Esta situación me recuerda la que se vive por ejemplo en mi colegio, donde madres españolas critican o ponen en juicio la valia como madres de mujeres que estan trabajando jornadas largisimas y posiblemente en condiciones laborales peores de las de cualquier español y que tienen que dejar que sus hijos vayan solos a casa, desde que son muy pequeños y esperen ahi hasta que ellas acaben de trabajar. Estos niños estan acostumbrados a preparase su merienda, a hacer sus deberes solo o a pasar el rato delante de la tele o del ordenador cuidandose unos hermanos a otros. El viernes pasado me ocurrió algo relacionado con esto, una de las mejores amigas de Elena es una niña de ecuador, tiene un hermano un año menor (9 y 8 años respectivamente), su madre me dijo que si a la 1 cuando salieran del cole los podía acercar a su casa, ella estaba trabajando y hasta 20 minutos después no llegarían, los niños tenían llaves y la niña por las circunstancias que vive y por carácter es una niña muy responsable. Total que a la 1 los dejamos en su casa, y a las 3 de la tarde sonó el timbre de la mía. Eran los niños me pidieron que bajara. Y me los encontré con sus mochilas en la espalda, y me dijeron que no habían encontrado las llaves, y llevaban dos horas esperando a su madre en la calle, los hice subir, llame a su madre para decirle que estaban aquí y lo que había pasado y les di de comer. Su madre estaba avergonzadisima, por que sus hijos habían pasado dos horas solos sin comer en la calle, y por lo que yo podía pensar de ella. La verdad yo no pienso nada, sus jefes le habían obligado a quedarse mas horas trabajando, y ella pensaba que sus hijos estaban en casas tranquilos, yo no lo hubiera hecho nunca, porque tengo familia aquí a la que recurrir, y jamas dejaría a mis hijas de esas edad sin atender, también me hubiera enfrentado a mis jefes y les hubiera dicho que mis hijos estaban solos y que no me quedaba mas horas aunque me despidieran. Pero eso es muy fácil de decir en mi posición, no en la suya. Así que le dije que no se preocupara, pero que por favor no los dejara nunca mas solos,  si alguna vez volvía a pasar algo así, que me los dejara a mi y yo los cuidaría hasta que viniera ella. Por supuesto esto confirmo la teoría de alguna de mis amigas de que "son malas madres" y además ahora te los va a dejar siempre, ya veras!!. No es cierto, son las circunstancias de cada uno, no me parece mala madre alguien que se deja la piel trabajando por el bien de sus hijos, estos niños van al colé impecables, limpios, siempre con los deberes hechos, y sacan los dos unas notas buenisimas, son niños queridos y que quieren a sus padres, pero supongo que por costumbre y por circunstancias se les hace mas responsables y mas autosuficientes que a los nuestros.
Volviendo a la película, hay un momento en el que la familia vuelve a España, y el niño que ha pasado 5 años en Suiza y se ha criado allí, se siente suizo y no quiere estar en España, a la que encuentra atrasada, fea, y calurosa. Eso creo que estará pasando ahora mismo a muchísimos niños, muchos de ellos vinieron con sus familias hace unos años, Celia tiene compañeros de instituto que empezaron con ella en Educación Infantil con tres años, esos niños aunque en sus casa indudablemente mantenga sus costumbre, se han educado en la sociedad española, son niños integrados, con su grupo de amigos, y ahora con la crisis y el paro estan volviendo a sus países. Países que ni siquiera recuerdan en muchos casos, y tendrán que volver a adaptarse a una sociedad que desconocen, seran niños de ninguna parte, en España son colombianos, argentinos, ecuatorianos, peruanos, rumanos, croatas....... y en sus respectivos países serán "los españoles", como el caso de "los suizos" del pueblo de mi padre. Eso mismo le va a pasar a Sebastián un niño colombiano amigo de mi hija Celia que la semana que viene vuelve a su país, porque su padre no encuentra trabajo aquí, todos los compañeros de clase están tristisimos con su marcha, y eso que ya tenían que estar acostumbrado, ya que no es el primer compañero que retorna en poco tiempo. De alguna manera esto también marcara a una generación de niños españoles, que han compartido su infancia con niños de otras nacionalidades, enriqueciéndose culturalmente, y espero que abriendo su mente a otra manera de ver el mundo y la diversidad. Pero es que yo soy muy idealista y aun tengo esperanzas en el ser humano, jajaja
En fin que la película me gusta mucho, y sobre todo después de oír el coloquio en el que el director y actor contó que la historia era real ya que era la vida de sus padres y la suya propia, así que hablaba con conocimiento de causa.

4 comentarios:

Manuel dijo...

También la vi ayer.
Inmigrar es una decisión difícil que muchas veces ni siquiera la familia del inmigrante entiende.

Mi abuelo materno salió de España sin papeles a Venezuela con 6 hijos y su esposa.
Mi papá, también llego a Venezuela sin papeles...

Saludos

parkerazul dijo...

La película hace mucho que la vi, y no la recuerdo bien.
Pero lo que planteas es lo que vemos cada día.
Lo de la memoria, es increible. Es selectiva y vuelve a mucha gente egoísta, tonta.
Tu hablas de Alemania, Suiza, Francia. Pero sin ir tan lejos te contaré que nosotros somos de Extremadura.
Mis padres en el año 61 se vinieron a Madrid, también sin papeles y sin nada.
Otros se fueron a Cataluña.
Aquí éramos paletos, allí charnegos.
Ha tenido que llover para que podamos decir bien alto soy extremeña, vivo en Madrid. Mi marido es de Madrid, mis cuñados de Segovia, de Guadalajara, de Córdoba.
Y qué manera de mirar. Y cómo te hacen sentir.
Por muchas razones, me siento obligada a mirar a la gente a la cara, y no preguntar jamás de dónde vienen, a qué vienen o cuánto van a quedarse.
Sería renegar de mí misma.
Hemos sido emigrantes siempre, y parece mentira que se nos olvide con tanta facilidad.
Una de mis mejores amigas es marroquí, y puedo asegurar que eso es mérito de las dos que nos entendemos perfectamente.

Un beso

bichoraro dijo...

Mi propio padre estuvo un año o dos trabajando en Francia como minero, creo que como decis los dos España tiene una tradición de emigrar y parece que la hemos olvidado, por eso muchas veces se oye lo que se oye. Un saludo a los dos y feliz inicio de semana.

mysmallhobbies dijo...

La gente olvida muy pronto, algunos se creen mejores que los que llegan a nuestro país y olvidan que el nuestro, fué un país de emigrantes
Besos
Emm

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